sábado, 28 de mayo de 2011

Esta bendita dictadura de las mayorías

Por: Gregory Bardales Pereyra
Sociólogo

gregorybardales@gmail.com

“Los Simpson, la película” nos regala una escena muy ilustrativa, a propósito de la tolerancia “democrática”: “Green Day”, la famosa banda de rock, toca sobre una balsa cerca de la orilla de un lago, mientras la multitud goza del concierto, apostada en la playa; de pronto, el vocalista del grupo detiene por un momento el concierto para hablar sobre la importancia de la ecología, causando el enardecimiento de la multitud, que arremete contra los músicos, abucheándolos y aventándoles piedras. Indignada, Lisa Simpson, trata inútilmente de hacer entrar en razón a la gente y les grita algo así como: “¡Oigan, no se dan cuenta de lo vital que es para nuestra especie discutir este tema!”. Mientras tanto, Moe, el cantinero, permanece en su asiento, meditando sobre qué hacer; luego, mira a Lisa, vuelve a mirar a la multitud, y termina exclamando: “¡Yo pienso distinto!”, se levanta, coge una piedra y la lanza contra el escenario.

Yo no voto por Humala

Por: Pablo Espinoza – Reverendo - Estados Unidos
Pastor y músico


Nos vamos acercando al final de esta larga y tensa jornada electoral en Perú. Ninguno de los dos candidatos finalista puede cantar victoria aún. Keiko Fujimori con dos o tres puntos sobre Humala no puede arriesgarse a declararse ganadora, porque ese margen puede ser fácilmente revertido en último minuto, en las urnas. Mucho menos Humala puede sentirse perdedor, porque no hay razón contundente para ello. En realidad el electorado está más o menos dividido en partes iguales. He ahí la fuerza de esta tensión: el Perú está dividido.

He discutido mucho con varios amigos y amigas sobre la naturaleza de los dos candidatos, el comportamiento del electorado, las razones que hacen inclinar la intención de voto, la manipulación de los medios de comunicación, la poca seriedad de algunos de ellos. En fin, creo que tengo suficiente material en mi cerebro para hacer una decisión definitiva y consciente.

Las cuatro M (Memoria de un campamento juvenil)

Por: Ruth Sánchez Hart – Misionera en Canadà

Recuerdo cuando todavía era una jovencita y asistí a un campamento que los jóvenes de la iglesia organizaron en Koricancha Chosica que, una de las charlas que tuvimos a cargo de un pastor, fue sobre los medios de comunicación. El título de la charla era “Las cuatro M”. Lo escribió así, con tiza blanca sobre una pizarra negra que se usaban en esos años. Ninguno de los jóvenes imaginábamos lo que significaban esas emes; pensábamos que el pastor nos estaba vacilando.

Al ver nuestros rostros hechos una incógnita, se alegró porque había logrado captar nuestra atención, cosa difícil en un campamento de adolescentes, en donde estábamos pensando más en los chicos guapos, el deporte, los juegos sociales, la piscina, etc., antes que en las exposiciones de los conferencistas.

¿Qué cuidan los evangélicos en la segunda vuelta?

Yvan Ruiz.
eyruiz@yahoo.es
Pastor pentecostal, teólogo, y director de Escuela Para Pastores.
Actualmente trabaja en la Liga Bíblica del Perú.


La elección de la segunda vuelta de mayo 2011 puede ayudarnos a sacar a la luz la catadura ética moral de los evangélicos y la motivación final de sus decisiones. En realidad en estas elecciones hay dos posturas bien claras. De un lado están quienes argumentan que la estabilidad económica es lo más importante y esto lo garantiza la candidata Fujimori. De otro lado están quienes argumentan que el crecimiento con inclusión social es lo más importante y quien garantiza este cambio es Humala.

El argumento de la estabilidad económica lleva en sí el germen que viene desde el Génesis. Primero Yo, segundo Yo, tercero Yo, y último Yo. Mi necesidad de estar bien me lleva a considerar que yo estoy primero que el otro. Es una actitud profundamente egoísta y tan añeja como la que usó la serpiente antigua y engañó al primer hombre.

El argumento del crecimiento con inclusión social tiene una apertura, para luego de mirar al Yo, mirar y considerar al Otro como más necesitado que yo. Y por esa razón, lo privilegia para que la riqueza también le llegue. Es la actitud evangélica del samaritano.

sábado, 21 de mayo de 2011

MIEDOS Y MENTIRAS. El poder político, económico y mediático en campaña electoral

Por: Darío A. López Rodríguez PhD.
dariolopez10@hotmail.com

Un sector de la derecha política peruana, utilizando su enorme poder económico y el control que tiene sobre importantes medios de comunicación (TV, radio y prensa escrita), ha iniciado una abierta campaña de apoyo electoral a la candidata de Fuerza 2011. Utilizando la mentira como su arma favorita, busca sembrar miedo entre los electores indecisos, acusando al candidato de Gana Perú de lobo disfrazado de oveja.

Según este sector de la derecha política peruana, Ollanta Humala, candidato de Gana Perú, nacionalizará las universidades privadas, ahuyentará la inversión privada, utilizará para su proyecto político el dinero de las AFPs, convertirá al Perú en una sucursal del modelo chavista venezolano y buscará reelegirse como Presidente de la República, más de una vez, siguiendo el camino de Hugo Chávez (Venezuela), Evo Morales (Bolivia) y Rafael Correa (Ecuador).

Alcance y límites del derecho a la libertad religiosa

Por: Mag. Raquel A. Gago Prialé
rgagopriale@gmail.com
Especialista en derecho constitucional
Directora Ejecutiva de UNICEP





La libertad religiosa es considerada la primera de las libertades, es un derecho fundamental basado en la dignidad humana y que se encuentra estrechamente vinculado con el proceso de consolidación del Estado Constitucional de Derecho. Si nos remontamos en la historia a los debates suscitados desde la Reforma y la contrarreforma hasta las revoluciones americana y francesa, podremos apreciar cómo se ha ido desarrollando su proceso de reconocimiento. El destacado constitucionalista español Javier Pérez Royo afirma que “la lucha por su reconocimiento ha sido el motor que acabaría desembocando en el Estado constitucional” (1).

La noción de libertad religiosa no es unívoca ni universal. Sin embargo, en el mundo occidental se desarrolló al mismo tiempo que la de tolerancia y la de separación de las esferas política y religiosa. El Estado moderno, al menos en el mundo occidental, fue concebido en buena medida para dar solución al problema generado por el Estado confesional, al surgimiento de la diversidad religiosa y la consecuente discriminación por razones de religión, así como al surgimiento de concepciones filosóficas y espirituales diferentes. La Declaración Francesa de los Derechos del Hombre y del Ciudadano del 1º de octubre de 1789 adoptó una clara posición sobre la libertad religiosa; en su artículo 10º precisó que “Nadie debe ser molestado por sus opiniones, aunque sean religiosas, con tal que su manifestación no turbe el orden público establecido por la ley”. En el centro de esta evolución entonces podemos apreciar que se encuentra el surgimiento de la noción de individuo y de conciencia individual, de libertad, así como la idea de la igualdad de los hombres; y, por tanto, de su dignidad y sus derechos como tales.