Por: Juan Fonseca
Historiador
fonsecajuan@yahoo.es
En estos días, junto a un grupo de colegas, promovimos el Pronunciamiento de historiadores frente al regreso del fujimorismo (1). El punto central de nuestro comunicado fue advertir a la ciudadanía a no olvidar el pasado reciente del movimiento político fujimorista, que busca de nuevo apoderarse del país. Es preocupante verificar cómo se ha instalado una amnesia provocada en amplios sectores de la población. La ultraderecha autoritaria ha logrado normalizar en un gran sector de la juventud un olvido convenido de todo lo que fue el siniestro régimen fujimorista: la mayor red de corrupción de la historia nacional, los abusos contra los derechos humanos, la desinstitucionalización de la democracia, el envilecimiento moral de los medios, la crisis económica terminal, etc.
Por ello, la comunidad histórica peruana apela a preservar nuestra memoria histórica, no solamente aquella lejana relacionada con las glorias del Tahuantinsuyo, sino la reciente, que es la que finalmente tiene mayor incidencia en nuestro presente. Por ello, señalamos que “recordar la historia a veces nos puede resultar desagradable, pero es la única manera de ser conscientes de que hay errores que no podemos repetir para poder construir un presente digno y un futuro con esperanza”.
sábado, 4 de junio de 2011
viernes, 3 de junio de 2011
VASIJAS DE BARRO. Asuntos de política, elecciones y decisiones éticas
Por: Darío A. López Rodríguez PhD.
Reverendo de la Iglesia de Dios del Perú
dariolopez10@hotmail.com
Las palabras de san Pablo, tenemos este tesoro en vasijas de barro (2 Corintios 4:7 NVI), da cuenta de la condición humana de los mensajeros del evangelio, cualquiera sea su nacionalidad, posición social, trasfondo cultural o preferencia política partidaria. Una condición humana que se nota especialmente cuando ejercen el poder en el seno de la comunidad evangélica o en otros espacios sociales. Al respecto, una evaluación crítica de la experiencia de participación política de los evangélicos peruanos en los últimos años, revela que una gran mayoría de los que estuvieron en el epicentro del poder, no siempre fueron inmunes a las prácticas corrientes de caudillismo, nepotismo, corrupción, transfuguismo, entre otros males endémicos que caracterizan a la comunidad política y a la sociedad circundante.
A pocos días de la segunda vuelta electoral del 5 de junio de 2011, nuevamente aflora la condición humana de pastores y miembros de las iglesias evangélicas. Parece que la historia reciente de participación política poco o nada nos ha enseñado sobre asuntos que se malinterpretan o que son mal comprendidos. ¿Qué necesitamos interpretar y comprender bien todos nosotros para no etiquetar apresuradamente a nuestros hermanos en la fe, ser tolerantes con los que tienen una opinión política distinta a la nuestra, administrar correctamente la información que nos llega antes que adecuarla a nuestros intereses políticos y respetar las decisiones políticas y electorales de todas las personas?
Reverendo de la Iglesia de Dios del Perú
dariolopez10@hotmail.com
Las palabras de san Pablo, tenemos este tesoro en vasijas de barro (2 Corintios 4:7 NVI), da cuenta de la condición humana de los mensajeros del evangelio, cualquiera sea su nacionalidad, posición social, trasfondo cultural o preferencia política partidaria. Una condición humana que se nota especialmente cuando ejercen el poder en el seno de la comunidad evangélica o en otros espacios sociales. Al respecto, una evaluación crítica de la experiencia de participación política de los evangélicos peruanos en los últimos años, revela que una gran mayoría de los que estuvieron en el epicentro del poder, no siempre fueron inmunes a las prácticas corrientes de caudillismo, nepotismo, corrupción, transfuguismo, entre otros males endémicos que caracterizan a la comunidad política y a la sociedad circundante.
A pocos días de la segunda vuelta electoral del 5 de junio de 2011, nuevamente aflora la condición humana de pastores y miembros de las iglesias evangélicas. Parece que la historia reciente de participación política poco o nada nos ha enseñado sobre asuntos que se malinterpretan o que son mal comprendidos. ¿Qué necesitamos interpretar y comprender bien todos nosotros para no etiquetar apresuradamente a nuestros hermanos en la fe, ser tolerantes con los que tienen una opinión política distinta a la nuestra, administrar correctamente la información que nos llega antes que adecuarla a nuestros intereses políticos y respetar las decisiones políticas y electorales de todas las personas?
Por un buen convivir…. sin corrupción. Una vez más, ¡No a la mafia! ¡No a K. Fujimori!
Por: Manuel Obeso Pérez
Estamos a pocos días de elegir a la persona que nos gobernará los próximos cinco años. “Algo” me dice que estamos a un paso de cerrar el correlato del capítulo más oscuro de la historia peruana. Es un anhelo que me apura: la derrota del “virus de la corrupción” que destruye el tejido social.
Como se sabe este capítulo tiene dos componentes autoritarios y fundamentalistas. Por un lado, el violentismo terrorista personificado en Abimael Guzmán y Víctor Polay (en menor proporción). Por otro lado, la corrupción institucionalizada personificada en la dupla Fujimori-Montesinos.
Estamos a pocos días de elegir a la persona que nos gobernará los próximos cinco años. “Algo” me dice que estamos a un paso de cerrar el correlato del capítulo más oscuro de la historia peruana. Es un anhelo que me apura: la derrota del “virus de la corrupción” que destruye el tejido social.
Como se sabe este capítulo tiene dos componentes autoritarios y fundamentalistas. Por un lado, el violentismo terrorista personificado en Abimael Guzmán y Víctor Polay (en menor proporción). Por otro lado, la corrupción institucionalizada personificada en la dupla Fujimori-Montesinos.
Perú visto desde el extranjero
Por: Ruth Sánchez Hart
Probablemente muchos de los peruanos y peruanas que lean estas líneas no quisieran estar en la situación que hoy me encuentro (fuera de Perú) teniendo que escuchar cada vez que alguien se entera que soy peruana lo siguiente: “es muy decepcionante observar que en Perú haya gente humilde que apoya a K. Fujimori”.
Aunque todos (dentro y fuera del país) sabemos que la mayor parte de los medios masivos de Perú se han parcializado, haciendo una abierta campaña publicitaria a favor del retorno del fujimorismo al poder, no ha sido imposible para el ojo clínico del lector o televidente, enterarse que la señora Fujimori es la representante de una mafia de ladrones y violadores de los derechos humanos, cuyas manos están manchadas de mucha sangre.
Probablemente muchos de los peruanos y peruanas que lean estas líneas no quisieran estar en la situación que hoy me encuentro (fuera de Perú) teniendo que escuchar cada vez que alguien se entera que soy peruana lo siguiente: “es muy decepcionante observar que en Perú haya gente humilde que apoya a K. Fujimori”.
Aunque todos (dentro y fuera del país) sabemos que la mayor parte de los medios masivos de Perú se han parcializado, haciendo una abierta campaña publicitaria a favor del retorno del fujimorismo al poder, no ha sido imposible para el ojo clínico del lector o televidente, enterarse que la señora Fujimori es la representante de una mafia de ladrones y violadores de los derechos humanos, cuyas manos están manchadas de mucha sangre.
CORAJE QUE VENCE EL MIEDO
Por: Alfonso Wieland
En la parte superior de la puerta oeste de la milenaria Abadía o iglesia de Westminster (Londres), se aprecian las estatuas de diez figuras representativas del cristianismo del siglo XX. Entre ellos figuran Martin Luther King, monseñor Oscar Romero y el teólogo alemán Dietrich Bonhoeffer. Todos ellos mártires modernos del cristianismo. Todos ellos, cristianos que lograron vencer sus miedos, afirmando sus esperanzas.
Bonhoeffer es conocido por su activa colaboración en la resistencia contra el nazismo. Se le acusó de ser uno de los participantes en un complot para asesinar a Hitler. Encarcelado por varios años, finalmente el 9 de abril de 1945, a los 39 años de edad, fue ahorcado. Sus últimas palabras fueron: "Este es el fin; pero para mí es el principio de la vida” Estaba sereno y lleno de esperanza. El miedo no se apoderó de él.
En la parte superior de la puerta oeste de la milenaria Abadía o iglesia de Westminster (Londres), se aprecian las estatuas de diez figuras representativas del cristianismo del siglo XX. Entre ellos figuran Martin Luther King, monseñor Oscar Romero y el teólogo alemán Dietrich Bonhoeffer. Todos ellos mártires modernos del cristianismo. Todos ellos, cristianos que lograron vencer sus miedos, afirmando sus esperanzas.
Bonhoeffer es conocido por su activa colaboración en la resistencia contra el nazismo. Se le acusó de ser uno de los participantes en un complot para asesinar a Hitler. Encarcelado por varios años, finalmente el 9 de abril de 1945, a los 39 años de edad, fue ahorcado. Sus últimas palabras fueron: "Este es el fin; pero para mí es el principio de la vida” Estaba sereno y lleno de esperanza. El miedo no se apoderó de él.
MEDIOS DE COMUNICACIÓN ¡SÍ, MI CAPITAL!
Por: Ricardo Verástegui López
Periodista
ricardoperuvl@hotmail.com
La mayor parte de los medios de comunicación del país en esta coyuntura electoral está difundiendo la concepción de sus propietarios sobre cómo debe ser y continuar siendo el orden socioeconómico y político, que no es otro que el que existe actualmente donde se privilegia el interés privado de los grupos de poder nacionales y transnacionales sobre el interés colectivo de las mayorías, excluidas del crecimiento macro económico y de poder decidir sobre su futuro.
El ejercicio periodístico brilla por su ausencia en estos medios que buscan, mediante la distorsión de la realidad, manipular las mentes de quienes acceden a ellos, sembrando el temor a los cambios del sistema que reclama más del 50 por ciento de la ciudadanía, para que éste sea inclusivo y las personas, como seres humanos, tengan garantizadas empleo digno, así como nutrición, salud y educación de calidad.
El hecho que 12 millones de personas vivan en pobreza y extrema pobreza, demanda cambios profundos de un sistema que se fija sólo en el crecimiento económico, pero no busca el desarrollo integral, pleno y permanente, de los habitantes del territorio nacional, pluricultural y multiétnico.
El periodismo, que tiene como responsabilidad social ser transparente y presentar la realidad tal como es; que tiene como responsabilidad jurídica promover leyes que sean instrumentos de justicia; y como responsabilidad política la de generar corrientes de opinión y sociales que procuren el bien común y el buen gobierno, está desafiado a ocupar su lugar en los medios de comunicación, pues se requiere que cumpla con su rol de ser conciencia de un país tan fragmentado y desigual como el nuestro.
El periodismo impulsado por los evangélicos, y que demandamos los evangélicos, es este periodismo, pues sabemos que sólo la práctica de la justicia y la verdad nos harán libres.
Periodista
ricardoperuvl@hotmail.com
La mayor parte de los medios de comunicación del país en esta coyuntura electoral está difundiendo la concepción de sus propietarios sobre cómo debe ser y continuar siendo el orden socioeconómico y político, que no es otro que el que existe actualmente donde se privilegia el interés privado de los grupos de poder nacionales y transnacionales sobre el interés colectivo de las mayorías, excluidas del crecimiento macro económico y de poder decidir sobre su futuro.
El ejercicio periodístico brilla por su ausencia en estos medios que buscan, mediante la distorsión de la realidad, manipular las mentes de quienes acceden a ellos, sembrando el temor a los cambios del sistema que reclama más del 50 por ciento de la ciudadanía, para que éste sea inclusivo y las personas, como seres humanos, tengan garantizadas empleo digno, así como nutrición, salud y educación de calidad.
El hecho que 12 millones de personas vivan en pobreza y extrema pobreza, demanda cambios profundos de un sistema que se fija sólo en el crecimiento económico, pero no busca el desarrollo integral, pleno y permanente, de los habitantes del territorio nacional, pluricultural y multiétnico.
El periodismo, que tiene como responsabilidad social ser transparente y presentar la realidad tal como es; que tiene como responsabilidad jurídica promover leyes que sean instrumentos de justicia; y como responsabilidad política la de generar corrientes de opinión y sociales que procuren el bien común y el buen gobierno, está desafiado a ocupar su lugar en los medios de comunicación, pues se requiere que cumpla con su rol de ser conciencia de un país tan fragmentado y desigual como el nuestro.
El periodismo impulsado por los evangélicos, y que demandamos los evangélicos, es este periodismo, pues sabemos que sólo la práctica de la justicia y la verdad nos harán libres.
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